Paz Salcedo reivindica el legado de la industria conservera de San Adrián en Tiramillas

Paz Salcedo, responsable de compras de El Navarrico y tercera generación de la familia ha repasado en el programa Tiramillas, de Navarra TV, la historia de la conserva en Navarra, el papel del espárrago como motor económico y la importancia del Museo de la Conserva (que puedes visitar aquí) para preservar la memoria de un sector que transformó San Adrián.

Hablar de la historia de la conserva en Navarra es hablar de San Adrián. Y hablar de San Adrián es hablar de las personas, las empresas y las familias que han construido durante más de un siglo una de las industrias más importantes de la Comunidad Foral.

El Museo de la Conserva: un viaje a los orígenes de la industria conservera

El Museo de la Conserva nació con una misión clara: conservar la historia de un sector que cambió para siempre la vida de San Adrián. Durante la entrevista, Paz Salcedo explicó que la visita comienza remontándose a los orígenes de la conservación de alimentos.

Aunque existen evidencias de técnicas ancestrales para preservar carne o pescado mediante secado o salazón, la conserva moderna surge a finales del siglo XVIII gracias al francés Nicolas Appert.

La necesidad de alimentar a los ejércitos de Napoleón impulsó el desarrollo de una técnica que revolucionaría para siempre la forma de conservar los alimentos y que acabaría dando lugar a la industria conservera tal y como la conocemos hoy.

Un recorrido histórico que tú también puedes hacer y que permite comprender cómo una innovación nacida hace más de dos siglos terminó transformando la economía de numerosos territorios agrícolas, entre ellos Navarra.

San Adrián, cuna de la industria conservera navarra

La ubicación privilegiada de San Adrián, entre dos ríos y rodeado de tierras especialmente fértiles, favoreció el desarrollo de las primeras industrias conserveras.

Según explicó Paz Salcedo, el primer obrador registrado en la localidad data de 1875. A partir de ese momento comenzaron a surgir empresas dedicadas a transformar y conservar los productos procedentes de la huerta navarra.

Con el paso de las décadas, especialmente tras la Guerra Civil, la actividad conservera experimentó un crecimiento extraordinario. Las pequeñas producciones familiares dieron paso a un tejido industrial que convirtió al municipio en uno de los grandes referentes del sector.

Aunque el número de conserveras se ha reducido con el tiempo, San Adrián sigue siendo uno de los lugares más representativos de la tradición conservera navarra.

El papel de las mujeres en el desarrollo de las conserveras

Uno de los aspectos más interesantes que destacó Paz Salcedo fue la importancia de las mujeres en el crecimiento de la industria.

La elaboración de productos como el espárrago o el pimiento requería una manipulación delicada y un conocimiento que muchas mujeres ya aplicaban en el ámbito doméstico. Esa experiencia se trasladó a las fábricas y resultó fundamental para el éxito de las conserveras.

La incorporación femenina al mercado laboral tuvo además un profundo impacto social en San Adrián. La llegada de trabajadores procedentes de distintos lugares, el crecimiento económico y la creación de nuevas oportunidades ayudaron a configurar un municipio más dinámico, abierto y diverso.

No es casualidad que uno de los lemas más conocidos del pueblo siga siendo hoy: «Aquí nadie es forastero».

Calibrado y enlatado de espárragos en la Fábrica Conservas El Navarrico en San Adrián Navarra

El espárrago de Navarra, el oro blanco que impulsó una comarca

Si existe un producto estrechamente ligado a la historia de San Adrián, ese es el espárrago.

Conocido durante décadas como el oro blanco de Navarra, este cultivo generó riqueza para agricultores, trabajadores y empresas, convirtiéndose en uno de los motores económicos de la zona.

Durante la entrevista, Paz Salcedo recordó algunas de las historias que han llegado al Museo de la Conserva a través de quienes vivieron aquella época. Personas que pudieron pagar sus estudios, construir una vivienda o sacar adelante a sus familias gracias al trabajo relacionado con el espárrago.

Existe incluso una tradición popular que sitúa en San Adrián el origen del pelado industrial del espárrago, reforzando el vínculo histórico entre este producto y la localidad.

Una historia que también forma parte de El Navarrico

Para Paz Salcedo, esta historia tiene además un componente personal. Como integrante de la tercera generación de El Navarrico, forma parte de una familia que ha vivido de cerca la evolución de la industria conservera y que continúa trabajando para mantener vivo ese legado.

La empresa, fundada por José Salcedo y Amalia Herce, nació precisamente de esa cultura conservera que caracterizó a San Adrián durante el siglo XX. Una tradición que hoy sigue presente en cada producto elaborado por la compañía.

Turismo gastronómico en Navarra: descubrir la conserva desde dentro

Más allá de preservar la memoria, el Museo de la Conserva se ha convertido en un importante atractivo para quienes desean conocer la historia gastronómica de Navarra.

Ubicado en La Fábrica Vieja, el espacio ofrece visitas guiadas, experiencias gastronómicas y actividades que permiten descubrir el origen de algunos de los productos más emblemáticos de la huerta navarra.

Una propuesta que combina patrimonio, gastronomía y cultura, y que ayuda a entender por qué la conserva sigue siendo una parte esencial de la identidad navarra.

Si quieres adentrarte en la historia conservera de Navarra, el camino empieza aquí.

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